El carácter del Baskonia supera la épica del Real Madrid

Pretendía el Baskonia que su primera final en ocho años se pareciera a la última, aquella que ganó al Barça campeón de Europa en 2010 dando la campanada en el Palau y la puntilla en Vitoria con la recordada canasta de San Emeterio. Buscaba Pedro Martínez pescar al menos un triunfo en Madrid para voltear la inercia de la serie, como logró hace un año con el Valencia gracias a Dubljevic. Y logró el Baskonia apuntarse el primer asalto ante un Madrid destemplado de inicio y fatigado después para culminar su intento de remontada tras vivir toda la noche a remolque (90-94). En un ejercicio de firmeza liderado por el dinamismo de Vildoza y la contundencia de Poirier, el cuadro vitoriano superó a los de Laso, sostenidos por la puntería de Carroll y una épica insuficiente.

Comenzó trepidante la final; con el Madrid explorando la veta Tavares y el Baskonia agarrado a la agitación de Vildoza; con Poirier intentando aprovechar la vigilancia sobre Shengelia y con Doncic y Timma pugnando en el puesto de tres. El letón ganó de inicio el baile y otorgó la iniciativa a los suyos ante un conjunto blanco ofuscado desde el perímetro (1 de 7 en triples en el primer cuarto). Para entonces, Tavares, con 8 puntos y 3 rebotes, valoraba más que la suma del resto de sus compañeros y Marcelinho ya había cogido el yo-yó para hacer jugar a los de Pedro Martínez (17-21, m. 11).

Remodeló el quinteto Laso, pero ni Taylor encontró el antídoto para Timma, ni la pareja Ayón-Randolph mejoró el relevo que aportó Diop en el Baskonia, ni el brío de Llull consiguió marcar tendencia en el Madrid. Se espesó el juego y se tensó el ambiente con varias decisiones arbitrales controvertidas y una técnica a Rudy por sus protestas a los colegiados. Se hicieron los de Pedro Martínez con el dominio del rebote y, de paso, con el libro de instrucciones del partido (24-31, m. 16). Aprovecharon los baskonistas su efervescencia competitiva tras alargar la serie ante el Barça hasta el domingo frente a un Madrid tan descasado como destemplado después de casi una semana de parón después de superar al Gran Canaria en semifinales por la vía rápida.

Fue Carroll el que sacó al Madrid del atolladero con dos triples balsámicos cuando la contabilidad madridista desde el 6,75 ya iba por 2 de 12. El acierto del escolta de Wyoming y la omnipresente aportación de Campazzo a pista completa permitieron a los de Laso atajar el demarraje del Baskonia y equilibrar el pulso justo antes del viaje a los vestuarios con la primera canasta de Doncic en el encuentro (39-39, m. 20).

Sin embargó, tras el entreacto, la velocidad de reacción del Baskonia volvió a mejorar la del Madrid con un parcial de 4-10 con dos triples de Voigtmann. La tesitura requería requería otra paso al frente del Madrid y, esta vez, lo dio Doncic. Con jerarquía, el esloveno comenzó a sumar a ritmo de mvp y a activar a su tropa a fuerza de carácter.

La hiperactividad de Doncic compensó la contabilidad reboteadora y mejoró la cara del Madrid, pero no titubeó el Baskonia que además incorporó a Beaubois a la misión. Con nueve puntos del base francés y un triple monumental de Janning sobre la bocina, los de Pedro Martínez volvieron a despegarse justo antes de entrar en la recta de meta (58-67, m. 30).

El Baskonia se movía a golpe de tambor y el Madrid a toque de corneta. Volvió Carroll para aliviar el denso ataque blanco pero, al tiempo, se agigantó la figura de Poirier. Se puso cuesta arriba la pista para los de Laso y la épica comenzó a valer tanto o más que la pizarra.

Con un triple de la factoría Llull y el impulso de los 11.000 parroquianos del Palacio, el Madrid rebajó a dos la renta baskonista (70-72, m. 34). Acto seguido, otro triple y un 2+1 de Carroll la dejaron en uno (76-77, m. 37). Y otro bingo desde el 6,75, esta vez de Taylor, completó la remontada (81-79, m. 38). Para entonces, el parcial era de 23-12 en el último cuarto con 11 puntos de Carroll. Sin embargo, mientras los de Laso tomaban respiro tras la persecución, volvió el Baskonia y la victoria se quedó en la cornisa (84-84, m. 39). Ayón falló dos tiros libres cruciales, Vildoza y Shengelia anotaron los suyos y el Madrid desperdició su penúltima posesión.