Alguien debe evitar que Jimmy Graham acabe en los Patriots

Jimmy Graham ha construido una carrera de All-Pro apareciendo en los momentos importantes, es decir, terceras oportunidades y zona roja. Eso le valió, en su momento, el contrato más grande para un tight end en la historia.

Un contrato que está por concluir, convirtiendo a Graham en un codiciado agente libre que tendrá que hacer malabares con las ofertas que recibirá a partir del próximo mes. Pero no hay muchos equipos que le puedan ofrecer algo que el egresado de Miami no tenga ya. Ha ido a cinco Pro Bowls, tiene una designación de All-Pro y aunque sus últimas cinco temporadas han ido a la baja, viene de una campaña de 10 touchdowns.

Lo único que no tiene es una sortija de Super Bowl, y después de una serie de lesiones y ya con 31 años, es probable que el veterano de ocho temporadas sea lo que esté buscando antes de seguir su camino hacia el ocaso. Y sí, hay un equipo que le puede ofrecer eso, el mismo equipo que ha estado siete veces consecutivas en la final de Conferencia y ha participado en cuatro de los últimos siete Super Bowls: Los New England Patriots.

Siempre que Tom Brady esté detrás del centro y Bill Belichick esté en las laterales, los Patriots serán un serio aspirante al Super Bowl. Más importante aún, siempre que Brady siga con un contrato que le paga el equivalente de la NFL a centavos, New England tendrá espacio para ir por un pez gordo. Y ese pez podría ser Graham.

La potencial llegada de Graham a New England no está vinculada de ninguna manera a que Rob Gronkowski decida cambiar a la NFL por Hollywood, aunque eso solo podría aumentar las posibilidades. Pero tampoco sería la primera vez que los Patriots deciden poner a Gronkowski en mancuerna con otra estrella en la posición, como lo muestran los casos de Aaron Hernandez y Martellus Bennett.

Una posible llegada de Graham a Foxborough abriría de par en par una ventana de campeonato que parece que nunca se cierra en New England. Con Graham en la alineación, los Patriots podrían evitar tener que mandar jugadas como la reversible pase a Tom Brady que se convirtió en materia prima de memes alrededor del mundo del football. Simplemente no habría necesidad.

Los Patriots están más de 17 millones de dólares por debajo del tope salarial, sin contar las bajas de los próximos días. Así que económicamente es una posibilidad viable, en particular ahora que Graham no comandará un contrato de ocho millones de dólares después de una temporada de apenas 57 recepciones para 520 yardas.

Una ofensiva con Brady, Gronkowski, Graham y Cooks sería el equivalente a una fuerza indetenible que, con gran probabilidad, le azotaría las aspiraciones en la cara a toda la Conferencia Americana y, sinceramente, otro Super Bowl con los Patriots de protagonistas no puede ser bueno para los ratings que siguen en picada. Alguien va a tener que impedir que eso suceda. Y la única manera de evitarlo es que otro equipo le presente una oferta que no pueda rechazar.

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