Santana, al ring tras 212 días para recuperar sensaciones

El 2017 ha sido un año de contrastes para Jerobe Santana (15-1, 5 KO). Lo afrontaba pletórico tras retener su cinturón Youth por el Consejo Mundial de Boxeo (WBC, en inglés). Intentó asaltar Europa, pero no pudo hacerse con el título de la Unión Europea del peso ligero. No decayó y siguió trabajando, lo que le ha permitido que los últimos meses del año vuelvan a ser favorables. Es el último prospecto que ha firmado un contrato para pelear en Estados Unidos (se unió a la promotora de Holyfield) y quiere despedir el año con una nueva victoria. Es lo que le importa.

"Llego con muchas ganas de volver a subirme al ring. Desde mayo el año no ha sido como esperaba, por ello esta pelea es para dejar todo atrás", reconoce el grancanario, que peleará en Madrid (en el evento Fight Club Slam de la Cubierta de Leganés). No le importa el lugar, ni el rival (En Leganés se verá las caras contra Sylvain Chapelle (15-24-2), quería boxear. "Me daba igual donde fuese, lo que quería era salir al ring y ganar para acabar bien el año y pensar en el ilusionante 2018 que está por delante", apunta.

Pensando en ese futuro próximo, Santana sabe que su contrato con The Real Deal Promotions le hará debutar en suelo estadounidense más pronto que tarde, aunque de momento no piensa más allá del sábado. "Todavía no se nada, primero está la pelea en Madrid, espero que sea pronto", un estreno que como es lógico le hace especial. "Yo no sabía nada y cuando Carlos (Formento, su entrenador) me lo dijo fue increíble. Pelear en Estados Unidos es el sueño de cualquier boxeador. Estoy muy ilusionado", asegura feliz. No tiene presión por su asalto a la meca del boxeo, "El boxeo alegre, que es el que hago, gusta en todos los lados y también en Estados Unidos", concluye. Estados Unidos le espera, Leganés será la parada previa. 

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