La Guardia Civil registra la sede de Unipost por el referéndum

La Guardia Civil está registrando, desde las 8 horas de este jueves, la sede de la empresa Unipost en L’Hospitalet de Llobregat por su presunta implicación en la organización del referéndum ilegal del pasado 1 de octubre. En el operativo, ordenado por el titular del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, Juan Antonio Ramírez Sunyer, están previstos otros registros además de detenciones vinculadas al papel de la empresa de mensajería en el 1-O.

Unipost, que se encuentra en concurso de acreedores, fue la empresa utilizada por la Generalitat para difundir propaganda y documentos electorales para la celebración del referéndum de independencia. Sus propietarios son una de las ramas de la familia Raventós, propietaria de Codorniu. El presidente es Antón Raventós, mientras que Pablo Raventós forma parte del consejo de administración de la compañía.

El pasado 19 de septiembre, los agentes ya irrumpieron por orden del mismo juez en las sedes de la empresa; entre otras, en Terrassa. Allí encontraron documentación relacionada con el censo para el 1-O, incluidas notificaciones para las mesas electorales y tarjetas censales. En los días previos, los agentes se habían incautado de material electoral. Pero aquel golpe en Unipost fue el más duro para el Gobierno catalán, ya que se trataba de documentación clave para organizar la consulta. Pese a ello y pese a la prohibición del Tribunal Constitucional (TC), el referéndum se acabó celebrando. La empresa también fue la encargada de distribuir una carta del expresident Carles Puigdemont invitando a los catalanes a participar en la consulta.

La Generalitat ya utilizó Unipost para la consulta no vinculante del 9 de noviembre de 2014. El Tribunal de Cuentas ha detallado que se adjudicó a la empreas el concurso para prestar el servicio por casi 250.000 euros. La empresa acumuló importantes pérdidas (50 millones de euros) y entró en concurso de acreedores tres años más tarde, en julio de 2017 y cuando el Gobierno catalán ya había anunciado su intención de celebrar el referéndum de independencia de manera unilateral.

El juez ordenó los registros antes de que, esta semana, haya tenido que coger la baja por una dolencia abdominal que le mantiene ingresado, aunque estable, en un hospital de Barcelona.